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Lo que no te cuentan de un almacén de mercancías

  • Categoría de la entrada:Almacenaje
  • Publicación de la entrada:29 de abril de 2026
  • Última modificación de la entrada:16 de junio de 2026

Lo que no te cuentan de un almacén de mercancías es que su complejidad real no está en el espacio físico, sino en todo lo que ocurre dentro de él en tiempo, seguridad y coordinación. Un almacén no es solo un lugar donde guardar producto: es un punto crítico dentro de la cadena de suministro donde cualquier error impacta directamente en costes, plazos de entrega y operativa.

En sectores industriales, transporte o mercancías peligrosas, esta complejidad se multiplica. La gestión de flujos, la preparación de pedidos, la carga y descarga o la correcta ubicación del producto determinan la eficiencia global del negocio. 

Además, siguiendo la normativa recogida en el BOE sobre seguridad y manipulación de cargas, el control operativo y la prevención de riesgos son elementos obligatorios en cualquier instalación logística.

Desde Grupo Monllor, como operador logístico especializado en almacenaje y depósito aduanero, trabajamos con empresas que necesitan control, trazabilidad y capacidad de respuesta. 

En este artículo te explicamos, desde una visión operativa, todo lo que no te cuentan de un almacén de mercancías y que realmente es clave en el día a día.

¿Cuáles son los Sistemas de almacenamiento comunes en la gestión?

Los Sistemas de almacenamiento comunes en la gestión son estanterías convencionales, estanterías compactas, estanterías dinámicas y estanterías de gran altura.

Entender lo que no te cuentan de un almacén de mercancías implica conocer los sistemas de almacenamiento y su impacto en la operativa diaria.

Sistema de almacenamientoCaracterísticasAplicación
Estanterías convencionalesAcceso directoAlta rotación
Estanterías compactasAlta densidadBaja rotación
Estanterías dinámicasFlujo FIFOProductos perecederos
Estanterías altasAprovechamiento verticalFalta de espacio

Elegir correctamente el tipo de estanterías no es solo una decisión técnica, sino estratégica. En sectores con mercancías peligrosas, el BOE también establece requisitos específicos de seguridad que condicionan el sistema de almacenamiento.

¿Qué es la Preparación de pedidos?

La preparación de pedidos es una de las operaciones más sensibles dentro de cualquier almacén. No se trata únicamente de recoger productos, sino de hacerlo en el menor tiempo posible, sin errores y garantizando la integridad de la mercancía.

En la práctica, muchos problemas de eficiencia nacen aquí. Errores en picking, recorridos innecesarios o mala ubicación de referencias generan retrasos en el plazo de entrega.

Por ejemplo, en un almacén de mercancías en Valencia vinculado a la distribución industrial, reorganizar productos por rotación puede reducir tiempos de preparación hasta un 30%.

¿Qué factores influyen en la eficiencia de un almacén?

La eficiencia de un almacén depende de factores como el diseño del espacio, el sistema de almacenamiento, la organización del inventario, la preparación de pedidos, los equipos de manutención y la formación del personal. También influye la correcta planificación de flujos y procesos.

¿Qué son los Equipos de manutención?

Los equipos de manutención son determinantes para la operatividad del almacén. Hablar de eficiencia sin revisar los medios de movimiento interno es dejar fuera una parte esencial del problema. Elegir una carretilla no depende solo del precio o de la costumbre del operador; depende del pasillo, de la altura, del tipo de carga y de la intensidad de uso.

Entre los equipos más habituales están:

  • Transpaleta eléctrica
  • Carretillas contrapesadas
  • Carretillas retráctiles
  • Carretillas eléctricas para interior
  • Recogepedidos para preparación de pedidos.

Además, el BOE indica que los equipos de trabajo deben ser adecuados al trabajo que deba realizarse, mantenerse correctamente y reservarse a trabajadores designados cuando su utilización requiera conocimientos específicos. Esto afecta de lleno a los equipos de manutención y a los tipos de carretillas elevadoras dentro del almacén.

¿Qué es el Acceso directo y su relevancia?

El acceso directo es uno de los conceptos más importantes en la organización del almacén. Significa que cada unidad de carga puede localizarse y extraerse sin necesidad de mover otras. En la gestión diaria, esto tiene una repercusión directa en tiempos, precisión y flexibilidad operativa.

El acceso directo es importante porque permite localizar y extraer cada unidad de carga sin mover otras. Esto reduce tiempos de preparación de pedidos, minimiza errores, mejora el control del inventario y evita manipulaciones innecesarias que pueden dañar la mercancía.

Sus principales ventajas son claras:

  • Reduce tiempos de búsqueda y extracción
  • Mejora la preparación de pedidos;
  • Disminuye manipulaciones innecesarias;
  • Facilita el control del inventario;
  • Reduce daños por movimientos adicionales.

Muchas empresas sacrifican acceso directo para ganar densidad de almacenamiento, sin medir bien el coste operativo que eso genera después. A corto plazo parece una mejora de espacio, pero a medio plazo puede convertirse en una pérdida de productividad.

En un almacén de tránsito o en un depósito aduanero, por ejemplo, el acceso directo cobra todavía más relevancia porque la mercancía rota con rapidez y los tiempos de respuesta son críticos. Cuando el sistema obliga a recolocar pallets para alcanzar una referencia, el problema no es solo de espacio, sino de diseño logístico.

Espacio y diseño del almacén

El espacio y diseño del almacén condicionan toda la operativa. No se trata solo de cuántos pallets caben, sino de cómo se mueven, cuánto se tarda en localizarlos y qué riesgos aparecen durante la circulación.

Los tipos de pasillos en un almacén son una decisión de diseño con impacto directo:

  • Pasillo ancho: facilita maniobra, pero reduce capacidad;
  • Pasillo estrecho: mejora aprovechamiento, pero exige precisión y equipo adecuado;
  • Pasillo muy estrecho: maximiza densidad, aunque incrementa la dependencia de equipos específicos.

Lo que no te cuentan de un almacén de mercancías es que la falta de espacio muchas veces no se resuelve ampliando superficie, sino rediseñando flujos, referencias y zonas de trabajo. Separar correctamente recepción, preparación de pedidos, expedición y carga y descarga suele tener más impacto que simplemente añadir estanterías.

Pensemos en dos ejemplos. Una empresa de recambios industriales puede mejorar tiempos solo reubicando las referencias de alta rotación cerca de expedición. Y una empresa que opera como uno de los operadores logísticos Valencia puede ganar capacidad real si reorganiza el layout según ventanas de carga, no solo según criterio de almacenamiento.

¿Cuáles son las estrategias para optimizar tiempos?

Las estrategias para optimizar tiempos en el almacén exige intervenir sobre organización, medios y personas. La velocidad no debe medirse solo por cuántos movimientos se hacen, sino por cuántos movimientos útiles se hacen sin errores ni sobreesfuerzos.

Las estrategias más eficaces suelen ser estas:

  • Ubicar productos por rotación y frecuencia de salida
  • Reducir recorridos internos
  • Definir circuitos claros de entrada y salida
  • Revisar el sistema de ubicación
  • Adaptar equipos de manutención al layout
  • Reforzar formación operativa y preventiva
  • Apoyar la gestión con sistemas de gestión de almacenes

Lo que no te cuentan de un almacén de mercancías es que muchas pérdidas de tiempo no nacen en el suelo del almacén, sino en decisiones previas mal tomadas: referencias mal clasificadas, pasillos sobredimensionados o equipos no adecuados. La optimización no siempre exige automatizar; a menudo exige ordenar mejor.

Pasos para organizar mejor un almacén de mercancías

Para ordenar la mejora operativa, conviene seguir un proceso claro.

1. Analizar la operativa real

Revisa entradas, salidas, preparación de pedidos, tiempos de espera y puntos de congestión.

2. Clasificar la mercancía

Diferencia entre alta y baja rotación, peso, volumen, peligrosidad y requisitos de manipulación.

3. Elegir el sistema de almacenamiento

Define qué tipo de estanterías y qué nivel de acceso directo necesita cada familia de producto.

4. Ajustar los equipos de manutención

Comprueba si las carretillas eléctricas, retráctiles o contrapesadas responden de verdad al trabajo diario.

5. Rediseñar el espacio

Ordena zonas de recepción, almacenaje, preparación de pedidos y expedición para reducir cruces y tiempos muertos.

6. Revisar riesgos laborales

La Ley 31/1995 y los reales decretos sobre lugares de trabajo, señalización y manipulación manual obligan a integrar prevención en toda la actividad del almacén.

7. Medir y corregir

Sin indicadores de error, tiempos y movimientos, no hay mejora sostenida.

En un contexto donde las empresas trabajan con márgenes ajustados y plazos cada vez más exigentes, el almacén deja de ser un espacio de apoyo y pasa a ser un centro de control operativo.

Por eso, el verdadero reto no es almacenar más, sino almacenar mejor. Quien entiende esto antes, mejora antes su cadena de suministro.

Nacho Monllor

Nacho Monllor, CEO de la compañía Grupo Monllor, cuenta con gran experiencia técnica en el transporte de mercancías a nivel nacional e internacional.